POR FAVOR, NO IMPRIMA!

POR FAVOR, NO IMPRIMA!

POR FAVOR NO IMPRIMA!

Imprimir el ticket del cajero automático es una acción que muchas personas realizan por costumbre después de una operación bancaria. Este pequeño comprobante contiene detalles importantes, como el saldo de la cuenta y datos asociados a la tarjeta utilizada. Sin embargo, esta práctica aparentemente inocente podría ponerte en riesgo de fraudes financieros y robos de identidad.

Aunque puede parecer práctico llevar un registro físico de tus transacciones, tirar el ticket en la basura del banco o dejarlo en lugares públicos puede facilitar que delincuentes accedan a información confidencial. Según expertos en ciberseguridad, la información contenida en estos comprobantes puede ser suficiente para que una persona malintencionada logre vaciar cuentas bancarias o suplantar identidades.

¿Por qué los tickets del cajero automático son un riesgo?

Cuando realizas una operación en el cajero automático y decides imprimir el comprobante, estás generando un documento con datos valiosos. Estos tickets suelen incluir:

Información parcial de tu número de cuenta o tarjeta. Saldo disponible tras la operación. Fecha, hora y lugar donde realizaste la transacción.

Aunque los números de cuenta no se imprimen completos, los fragmentos de información proporcionados pueden ser suficientes para que un delincuente realice una estrategia de ingeniería social y consiga datos adicionales. Por ejemplo, alguien podría usar el nombre del banco, la fecha y la hora de la operación para hacerse pasar por un representante de la entidad bancaria y obtener más información directamente de la víctima.

Además, si descuidas estos tickets y caen en las manos equivocadas, podrían ser usados como parte de estafas más sofisticadas. Por esta razón, las autoridades recomiendan evitar su impresión o, si es necesario imprimirlos, destruirlos por completo antes de desecharlos.

En conclusión, aunque imprimir el ticket del cajero puede parecer una acción menor, las consecuencias pueden ser graves si esa información cae en manos equivocadas. Opta por métodos digitales, mantente alerta y destruye cualquier comprobante físico antes de descartarlo. Estos pequeños cambios en tus hábitos de seguridad pueden salvaguardar tu información financiera y protegerte de posibles estafas.